Está ahogada en mi boca, es un barullo que se enrosca en mi oído.
Se ha hecho nido, un diálogo conmigo mismo, con los muertos que están enterrados en mi mente. Ahora es un golpe de ala, una saeta, un golpeteo inmune a la soledad y al silencio.
Alcides Rojas
domingo, 28 de junio de 2015
sábado, 13 de junio de 2015
LA NADA
La muerte lo arrojó en las arenas del vacío
su cuerpo de aire se dobló
sus ojos inexistentes se abrieron
su mirada se diluyó en la negritud absoluta
Se asomó a la orilla de su destino
su cuerpo de aire se dobló
sus ojos inexistentes se abrieron
su mirada se diluyó en la negritud absoluta
Se asomó a la orilla de su destino
y contempló el abismo
Alcides Rojas
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